11 pasos para convertir tu idea en un negocio exitoso

¿Qué pasos debes dar para convertir una idea de negocio en un proyecto real o una gran empresa? Stephen Key nos da las respuestas.

Todos los emprendedores tienen ideas, pero pocos son capaces de ejecutarlas, hacer negocio con ellas y crear una empresa de éxito.  Entonces, ¿cómo convertir tu idea en un negocio?

Stephen Key, autor de “One Simple Idea for Startups and Entrepreneurs“ (Una idea simple para Startups y emprendedores), lo tiene bien claro al ejecutar 10 pasos que seguir:

1. Probar rápido y constantemente las ideas

Lo primero que hizo Key fue averiguar rápidamente si sus ideas funcionarían. Si no fuese así debía seguir adelante, buscar nuevas ideas y probarlas. “Pero no se prueba con amigos. La verdadera prueba de fuego de la idea es cuando la gente está dispuesta a sacar billetes de su bolsillo para tener eso que tú ofreces”, señala.

2. Entender el mercado y saber quién será el mercado

También se debe comprender el mercado: ¿Dónde encaja el producto, quién lo compraría,qué lo diferencia de otros productos?. No hay que buscar ser único, o productos que no tengan competencia. La situación ideal para un negocio se da en un mercado donde todo el mundo ha dejado migajas sobre la mesa.

3. Determinar el costo de fabricación

Hay que saber de antemano si el producto se puede fabricar a un precio con que se pueda hacer dinero. Eso es fácil de averiguar, ya que únicamente hay que hablar con los fabricantes para saber cuánto costaría la fabricación. Key aconseja proteger la idea solicitando una patente provisional.

4. Calcular lo más exactamente posible el margen de ganancia

Si el precio del producto es demasiado alto, no será competitivo. Por otra parte, si se ingresa en una guerra de precios ajustando el margen por encima de las posibilidades, tampoco se ganará dinero. De hecho, en este tipo de guerras nadie gana dinero al final. Si se piensa que el margen de beneficio no va a poder permitir vivir correctamente, no hay que atemorizarse y pasar a otra idea de negocio más rentable.

5. Obtener información real de la opinión de los usuarios

Hay que ir a almacenes locales, asistir a ferias y eventos relacionados con el sector. Mostrar allí el producto a personas que estén en condiciones de tomar decisiones. La propia gente dirá si se tiene un negocio con posibilidades o si lo que se tiene es una idea improductiva.

6. Probar antes de pasar a la fabricación

Key aconseja crear una página web donde mostrar el producto, compartirlo en redes sociales, crear un vídeo explicando los beneficios del producto o servicio. Si aparecen demasiados comentarios negativos es cuestión de plantearse si la idea de negocio merece la pena. Si por el contrario, si se encuentra gente dispuesta a comprarlo se tiene un negocio.

7. Hacer nuevos cálculos

Aunque la magia está en las ideas, lo que manda finalmente son los números. Hay que volver a sentarse y analizar nuevamente los costos de fabricación y esos pequeños detalles que se hayan pasado por alto en el resto de los pasos. Una vez que se encajen todas las piezas, se decidirá si se comienza.

8. Comenzar con algo pequeño

Los comienzos deben ser pequeños, mientras se aprende acerca del producto y los clientes. Probablemente se deban hacer algunos cambios. Lo peor que puede suceder es gastar dinero en la fabricación y encontrar que no se pueden vender los productos que ya se tienen fabricados.

9. Recordar que nada es para siempre

Hay que aprovechar el “momentum”, ya que se podría tener mucho éxito, pero que ese éxito sea debido a que se ha creado una moda temporal. Hay que innovar constantemente, crear nuevos productos, no dejar de moverse, nunca parar.

10. Por encima de todo y ante todo, seguir intentándolo

No hay que desesperarse si la primera idea no termina de arrancar, y si la segunda acaba en fracaso. Nunca hay que rendirse, se debe seguir intentándolo.

11. Ojo con la deuda

Hay que tener cuidado con el endeudamiento inicial. Conseguir dinero para el inicio de un negocio no es nada fácil, pero muchos de los fracasos no fueron porque la idea no funcionaba, sino que tardó en despegar más tiempo del calculado y, por lo tanto, el ahogo económico llegó antes de lo previsto.

Vía: negocios1000.com