Cómo una máquina de Pinball que compró por US$25 fue el origen de la fortuna de Warren Buffett

La puesta en marcha de múltiples ideas sencillas le permitió hacer sus primeros pininos en los negocios. No se complicó con obstáculos, simplemente, le echó valor y se las arregló para ganar dinero.

Antes que el multimillonario inversionista Warren Buffett comenzara a amasar fortuna, era un adolescente que se esforzaba por hacer crecer su cuenta bancaria.

Algunos piensan que nació con un don innato para la inversión y otros piensan que se formó e instruyó adecuadamente. Lo que es cierto es que el director ejecutivo y presidente del conglomerado multinacional Berkshire Hathaway, aprendió los principios básicos para convertirte en un inversionista desde la infancia.

Precisamente, una de sus ideas más lucrativas fue instalar máquinas de Pinball en peluquerías de Washington DC. Todo comenzó en 1946, cuando tuvo 17 años al comprar una máquina por US$25 que fue el comienzo de un pequeño imperio junto a su amigo Don Danley para que entrara a esta innovadora idea de negocio.

Negocio innovador

El acuerdo comercial con su amigo fue que Danley arreglara la vieja máquina de Pinball mientras Buffett manejaba las negociaciones con el barbero, Frank Erico. Y como contó el propio Buffett a su biógrafa, Alice Schroeder, su discurso a Erico fue algo así: 

«Representamos a Wilson’s Coin-Operated Machine Company, y tenemos una propuesta del Sr. Wilson. No tiene ningún riesgo para ti. Vamos a poner esta máquina de níquel en la espalda, el Sr. Erico, y sus clientes pueden jugar mientras esperan. Y dividiremos el dinero”.

Era evidente que la “Compañía de Máquinas con Monedas del Sr. Wilson” no existía, pero eso no importaba: a Erico le encantaba la idea. Los jóvenes socios instalaron la máquina en la peluquería y fue un éxito desde el primer día, pues la primera noche, Buffett y Danley recaudaron cuatro dólares. Y luego de una semana, tenían 25 dólares, suficientes para comprar otra máquina de Pinball.

Muy pronto, Warren Buffett tenía máquinas de Pinball operando en peluquerías en todo Washington DC donde vivía su familia en ese momento. El adolescente terminó vendiendo el negocio, que comenzó con solo 25 dólares, por más de US$ 1,000 después de un año.

“Fue el mejor negocio en el que estuve. Llegué a un punto muy temprano en mi carrera comercial y fue el inicio para inversiones mayores», recuerda el multimillonario y que hoy su fortuna se calcula en US$ 3,300 millones.

Todo comienza con 6 años

Sin duda que el ADN emprendedor lo tuvo desde la infancia. La primera manera que Buffett se ganó sus primeros centavos, fue al comprar paquetes de chicles en la tienda de comestibles de su abuelo para posteriormente venderlos puerta por puerta a todos sus vecinos.

Si bien aquello no le iba a hacer rico a los 6 años, al menos comprendió que parte del secreto de los negocios es comprar al por mayor, y venderlo al por menor con un margen de ganancia más elevado.

A ello se añade el reparto de periódicos con valor añadido; es decir, la entrega de periódicos a domicilio. Concretamente repartía The Washington Post, y dedicaba un par de horas al día. Pero eso no era todo: Buffett aprovechaba el reparto para vender también calendarios y otras cosas a sus clientes del reparto, por lo que acababa haciendo hasta 175 dólares al mes, lo cual significa que ganaba más dinero que un empleado de oficina de la época.

Vía: ectvplaymag.com