Por qué ni los ángeles podrán salvar a ésta icónica marca

La icónica marca de lencería sufre la guerra de precios, la competencia en la web y la irrupción del gigante Amazon en su sector.

Junio ha sido un mes gris y triste para Victoria’s Secret. Y es que la famosa cadena de tiendas de lencería experimentó una fatídica caída en las ventas.

En efecto; las ventas directas en las tiendas de la cadena minorista cayeron un 1%, sumando a que las acciones de L’ Brands, empresa dueña de Victoria’s Secret, llegó a desplomarse en mayo en un 10% luego de lanzar un ‘profit warning’ o advertencia de mercado sobre las ganancias para el primer trimestre del 2017.

Aun así, al cierre del mercado estadounidense la caída era de un 7,15%, hasta los 31,68 dólares por acción. Esto podría ser la última señal de alarma para esta marca icónica de lencería que ha visto disminuir sus ventas durante años y que algunos analistas la consideran el último clavo en el ataúd de una marca que viene perdiendo el atractivo entre sus clientes.

¿Qué es lo que sucede con Victoria’s Secret?

Es difícil saber qué es exactamente lo que ha salido mal. Pero está claro que algo se ha roto en ese sueño de modelos angelicales que lanzan besos incesantemente a las cámaras.

Algunos entendidos señalan que esta ruptura marca-cliente podría ser una consecuencia del movimiento #MeToo (#YoTambién), que desafía la sexualización de las mujeres también en usos comerciales.  Y es que ahora parece ser que sus «bellas modelos aladas» que promueven los productos de lencería no permiten que las mujeres se vean representadas en esta imagen de modelos sensuales y súper producidas. Lo cierto es que cuando se pierde la confianza de los clientes, todo se tambalea.

Por eso que hay un cambio en las preferencias de las consumidoras en vista que no ha alterado su imagen, que se centra en cómo ser sexy para los hombres, y el evento anual, el desfile de modas en el que las supermodelos posan como “ángeles” con enormes alas y sostenes con diamantes, es muy anacrónico en la era del movimiento MeToo.

Por otra parte, marcas como MeUndies, Lively, Evelyn and Bobbie y Tommy John, ahora se centran en la comodidad y en sentirse bien consigo mismo, en lugar de verse bien ante otras personas. A ello se agrega sus bajos costos y la incursión de estas marcas con acertadas estrategias de marketing en internet y redes sociales enfocados a los jóvenes.

Finalmente, a esta guerra de precios que se vive en el sector, surgió un gran rival, Amazon, la empresa fundada por Jeff Bezos que está ampliando su negocio ya que a fines del 2017 comenzó a vender ropa interior en Estados Unidos, por lo que el gigante del comercio electrónico añadía más enemigos a su amplia lista.

Vía: es-us.finanzas.yahoo.com