Las cuatro claves para manejar adecuadamente tu red de contactos

Tener una red de contactos es una de las vías más eficaces de conseguir empleo en un mercado laboral que es cada vez más competitivo, por lo que es muy importante aprender a gestionarla.

Con las nuevas tecnologías, armar una red de contactos hoy es más simple. Por ejemplo, gracias a las redes sociales profesionales como LinkedIn, blogs y foros de temas laborales, los profesionales tienen mayores opciones de contactarse con personas claves para conseguir empleo.

Para Katia Zapata, Directora de selección, servicio y calidad de Adecco, una red de contactos es como una agrupación de personas con las cuales se tiene o se ha tenido algún tipo de vínculo directo o indirecto en diferentes aspectos de la vida cotidiana: familiar, amical, profesional, social, etc.

Así que Zapata comparte cuatro claves para manejar acertadamente una red de contactos para encontrar empleo:

1. No tener interés personal

Una red de contactos no debería formarse para un interés personal específico. Lo mejor es desarrollar diversos tipos de contactos a lo largo de la vida con el objetivo de poder desarrollar relaciones sólidas y sostenibles en el tiempo.

2. Contar con un plan 

Esto es al momento de acudir a la red de contactos con fines de recolocación laboral. Así que el plan debe tener como punto de inicio el objetivo: ¿en qué sectores se quiere explorar oportunidades laborales? ¿a qué posiciones hay que dirigirse? ¿qué empresas dentro del sector son las que más atraen y por qué? ¿cómo se puede prepararse o qué se puede investigar antes de contactar a un contacto determinado?

3.  Estar siempre listo

Esto es para ofrecer o ayudar a los miembros de la red de contactos. Hay que recordar que el fin de una red de contactos profesional es el desarrollo sinérgico entre sus miembros.

4. No excluir a ningún contacto de la red

Si bien es importante tener un plan específico con contactos que forman parte de la lista de empresas o profesionales afines, no se debería excluir a ninguno, menos si es por interés personal. Hay que recordar que los contactos que no estén ligados a la especialidad pueden ser una fuente importante de contactos que sí lo están, pero sobre todo, son una fuente de aprendizaje.

Vía: andina.oe