Trabajo desde casa: Ventajas y desventajas

Puede que las lecturas que te dicen cómo generar ingresos desde casa resulten algo idealizadas y utópicas, porque se plantean desde el ángulo del beneficio y no tanto desde el sacrificio. Algunas actitudes como “disciplina” se hacen fundamentales para que este proyecto pueda ser exitoso, considerando que debes delimitar tus horarios y tareas, para que la vida personal no se te haga un lío con la laboral.

Generar ingresos de esta manera suele ser la consecuencia de no sentirnos satisfechos con nuestra profesión y empleo, hasta el punto buscar una ocupación que nos saque de la rutina… para entrar en otra rutina. Esta realidad también puede tocar la vida de adultos con trayectorias laborales sólidas, movidos por el espíritu de innovación que se hace visible en esta era de la información.

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  • Pro y contra: trabajo desde casa
  1. No enfrentar el tráfico vs aislamiento social

Se trata de uno de los más notorios beneficios de no tener que salir de casa, en especial si vivimos en una ciudad grande donde el tráfico es una tortura en horas laborales.

Sin embargo, el hecho de permanecer tantas horas en casa, puede hacer que nos sintamos enclaustrados y que nuestra dinámica social se limite a un círculo bien cerrado. Esto puede ser, incluso, aún más notorio si vivimos solos.

  1. Compartir con familia vs dificultades para enfocarse

Una de las variables de peso para trabajar desde casa es compartir con nuestra familia, sobre todo si se tienen hijos y se quiere estar presente cuando no están en la escuela.

En contraposición a esta idea, resulta difícil concentrarse en medio de un entorno que reconoce la vivienda como un lugar de descanso; mientras que tú debes obligarte a tener disciplina para poder cumplir metas. Es más fácil estar enfocado en un ambiente de trabajo, donde todos tienen un objetivo de productividad en común.

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  1. Control del tiempo vs trabajo en exceso

Está muy bien la idea de adaptar la agenda en función de nuestras horas de productividad, ya sea que ocurran en las mañanas o en las noches; dado que el trabajador independiente debe ser muy productivo para que su empleo vaya por buen camino.

La variable en consideración es saber delimitar los horarios, puesto que el hecho de no tener que volver a casa (por estar en ella) hará que nos podamos exceder en las jornadas y que restemos tiempo de calidad para el descanso o el esparcimiento.

  1. Ahorro vs pérdida de beneficios

Si te planificas bien, el hecho de permanecer en casa mientras trabajas puede implicar que tengas gastos excesivos en comida, transporte público y hasta combustible.

Ese dinero que ahorras puede ser usado para invertir en el negocio, gastos y hasta distracción. Esto entra en contraposición a perder los beneficios implícitos en un trabajo formal, como utilidades, vacaciones, entre otros aspectos.

  1. Comfort vs pérdida de privacidad

La distribución de tu espacio de trabajo, decoración y hasta elección de áreas de reposo entre jornada, es un aspecto que puedes ajustar a tus gustos.

No obstante, el hecho de no estar en un ambiente de trabajo privado te podría llevar a padecer múltiples distracciones externas, como llamadas telefónicas, alguna solicitud de un vecino y todas las situaciones que se hacen comunes en las rutinas domésticas.