Por qué necesitas tiempo para estar desconectado

Hoy todos disfrutan de Internet y eso hace que buena parte de los profesionales reciban mensajes hasta en la sopa. Es una realidad que no se puede cambiar; pero, ¿cómo se puede desenchufarse de la tecnología online?

La tecnología está en todas partes hoy. Se ha convertido ya en una forma de vida desde que uno se despierta revisando el correo electrónico, el feed de Twitter antes de ir a la oficina.

Desde teléfonos inteligentes, computadoras hasta tabletas, es difícil usar la tecnología de forma consciente y, en vez de eso, todo el mundo pasa gran cantidad de tiempo durante todo el día mirando las pantallas.

Sobre este tema, Lori Deschene, fundadora de Tiny Buddha, una web dedicada a fomentar la autorrealización, el conocimiento personal y la inspiración personal señala en un artículo del portal Ectvplaymag.com, que elegir desconectar, apartar y dejar de los dispositivos es una decisión deliberada. Para ella, la decisión de desconectarse fue cuando se estaba preparando para partir durante año y medio viajando por Nueva Zelanda.

El problema

Lori acababa de dejar un trabajo en el que pasaba la mayor parte del día enviando correos electrónicos, actualizando las redes sociales y recorriendo Internet en busca de sitios web que serían contactos útiles para su empresa. Llegaba a casa desde la oficina y comía algo mientras navegaba simultáneamente por sus cuentas personales de Facebook, Instagram, Twitter y correo electrónico.

Así que el aluvión de información fue interminable. A menudo terminaba el día con los ojos enrojecidos y luchando contra un dolor de cabeza. Pero se dió cuenta que en realidad no sabía cómo relajarse y desconectarse, y también que no sabía el enorme costo que el excesivo tiempo de pantalla le estaba tomando hasta que detuvo el flujo.

«Tomó algunas semanas, pero poco a poco la necesidad constante de verificar los feeds y actualizar los estados se desvaneció, y de hecho pasé mucho más tiempo, bueno, haciendo cosas en el mundo, sin publicar nada al respecto«, recuerda.

Cómo se desenchufó

Desde que comenzó un nuevo capítulo en su vida, le pareció un buen momento para probar algo nuevo e intentar que la tecnología no se hiciera cargo de su vida. Lori tuvo miedo de perderse las experiencias que tendría al viajar porque estaba demasiado ocupada tratando de tomar la foto perfecta o crear la publicación perfecta en lugar de simplemente estar allí y disfrutar el momento.

«Vendí mi teléfono inteligente, cancelé mi servicio de teléfono celular, borré mis cuentas de redes sociales y les pedí a todos mis amigos y familiares sus direcciones postales para poder enviar postales y cartas en lugar de correos electrónicos y tweets. Me volví loco y todo incluido«, asegura.

Recientemente se mudó a una casa nueva, y confiesa que le llevó algunas semanas conectarse a Internet. Lo cierto es que hubo un cambio muy notable en su comportamiento y el de sus compañeros de habitación una vez que estuvieron nuevamente conectados a la red.

«Antes de Internet, todos interactuamos entre nosotros cuando estábamos en espacios comunes, jugando juegos y hablando sobre nuestros días. Con Internet, era más probable que estuviéramos en nuestras propias habitaciones, postergando y perdiendo el tiempo«, señala.

Una forma diferente

Lori señala que no es realista desterrar completamente la tecnología de nuestras vidas. Pero se pueden tomar medidas para desconectarse de ciertas redes o dispositivos, o para designar un período sin tecnología en el día sin pantalla. «Para mí, encontrar ese equilibrio es la clave», confiesa.

Una vez que regresó a casa de sus viajes, Lori hizo algunos compromisos: esperó un año antes de volver a Facebook (y desde entonces lo encontró significativamente menos interesante) y usa un teléfono plegable en lugar de un teléfono inteligente. También le gusta hacer una lista específica de lo que necesita lograr en línea y colocarla frente a su computadora portátil donde pueda verla. De esa manera recuerda su objetivo y propósito para abrir su computadora.

Vía: ectvplaymag.com