Cómo tener tu dinero bajo control

A veces por desconocimiento y otras por indiferencia, el dinero se va de nuestras manos rápidamente y, peor todavía, nos deja problemas que resolver como las deudas.

Cuando nuestro ingreso es elevado no lo notamos hasta que las cuentas por pagar nos muestran una señal de alerta. La situación se agrava si la economía del país en que vivimos comienza a tener problemas de inflación o sobreprecios.

Si eres joven quizás tenga la tentación del despilfarro, en especial en época de soltería; así que antes de que sea tarde comienza a administrar las finanzas con responsabilidad para apalancar tus objetivos inmediatos y los de largo plazo, como las vacaciones o la compra de una casa.

Diferencia necesidades de LOS deseos, elabora un presupuesto y reduCE tus gastos

¿Qué significa ser responsable en asuntos de finanzas personales?: a) que debes comenzar a leer lo más que puedas para entender cómo funciona el dinero; y b) que debes dedicarte a revisar y analizar tus finanzas semanalmente.

Y aunque nadie escarmienta en cabeza ajena, como reza el refrán, a continuación te ofrecemos 10 consejos para que tomes el control de tu dinero.

  1. Diferencia necesidades y deseos.  Solemos confundir las cosas esenciales para vivir, las necesidades; con las que mejoran nuestra calidad de vida, que son nuestros deseos o aspiraciones. Para cumplir un plan financiero, primero debemos asegurarnos de que el dinero alcanza para cubrir las necesidades mensuales y después evaluemos si estamos en capacidad de satisfacer nuestros deseos.
  2. Cuando tienes pareja, las decisiones se toman en conjunto. Compartir decisiones sabemos que no es fácil, pero si tienes un compañero de vida, establecer el plan financiero y cumplirlo será tarea de dos.  Para ello deben identificarse las necesidades y deseos de cada uno y luego establecer las prioridades.
  3. Haz un presupuesto. ¿Hacia dónde va el dinero?: el rellenado de la hoja de presupuesto te ayudará a saberlos, pues en ella deben quedar registrados todos tus ingresos, deudas y gastos, como la hipoteca, el agua, la luz, los almuerzos, las comidas o el transporte.
  4. Reduce tus gastos. Pon en el papel lo que gastas diariamente en comida, bebidas o periódicos, por citar algunos rubros, y ahora enuméralos en orden de importancia. ¿Crees que alguno de ellos podría eliminarse o reducirse en su frecuencia? Claro que se puede. Cuando lo hagas podrás determinar lo que puedes ahorrar mensualmente con algunas restricciones al gasto. Por ejemplo, lleva almuerzo de tu casa al trabajo, cambia el plan del celular, escribe una lista cuando vayas al supermercado.
  5. Ahorra. Aunque sea poco, destina una parte de tu ingreso mensual al ahorro. Apenas recibas tu pago, traslada los fondos a esa otra cuenta destinada al ahorro y, en lo posible, acuerda con tu banco que la transacción pueda hacerse automáticamente.
  6. No toques tus ahorros. ¿De qué vale ahorrar si a la menor contingencia tomas el dinero? Para evitar que esto ocurra, debes a) establecer un fondo de emergencia separado a tus ahorros -de 3 a 6 meses de tu ingreso mensual-; y b)  pon los ahorros en una cuenta que sea poco accesible o que tenga restricciones de uso como un certificado de depósito.
  7. Elimina servicios que no sean necesarios. Elige uno entre los dos servicios de televisión que has contratado; utiliza una sola línea telefónica. En realidad, no pasas todo el tiempo frente al televisor ni usando el celular.
  8. Sé creativo. Los compromisos sociales nos llevan a optar por soluciones de regalo cómodas que casi siempre son las más costosas. Así que apela a la creatividad: un postre cocinado por tu tía, una pintura de tu hijo en un marco hecho por ti, un arreglo de flores tomadas del campo, un poema escrito con una bella caligrafía en un papel especial.
  9. Mantente informado. Poco a poco conocerás más de finanzas si procuras mantenerte informado con lo que sí saben. Pregunta sobre planes de ahorros, variedad de cuentas, hipotecas, etc.
  10. Piensa en tu familia como socios. Cuando entre todos se discute el presupuesto familiar, se logra que los que no generan ingresos se comprometan también con el  cumplimiento de las metas financieras; así que reúnete periódicamente con tu familia para fijar objetivos y evaluar resultados.