8 razones por qué Inca Kola es una marca deslumbrante

Hablar de Inca Kola es hablar de la familia Lindley. Una gaseosa que ha trascendido fronteras convirtiéndose en una marca inconfundible dentro de la gastronomía peruana.

La historia de Inca Kola debía ser un tema de estudio en las escuelas de negocios para enseñar las claves de la longevidad empresarial a las futuras generaciones de emprendedores.

Lo cierto es que la historia de la bebida peruana no puede ser contada sin la presencia de don Isaac Lindley, que sin proponérselo el hijo menor del matrimonio Lindley-Stoppiane tuvo que asumir la dirección de la compañía en 1945, cuando tenía 41 años.

Para entonces ya estaba en las mesas de los limeños la famosa bebida de sabor nacional. Como se recuerda, después de varios intentos salió al mercado el 18 de enero de 1935, justo cuando Lima cumplía 400 años. Con don Isaac se adquirió la primera máquina automática que embotellaba 36 unidades por minuto, se cambió la botella con etiqueta por una propia con la marca en alto relieve, y se acuñó esta frase publicitaria: “Inca Kola sólo hay una y no se parece a ninguna”.

Sin duda que fue don Isaac Lindley el creador de la filosofía empresarial de la corporación Lindley y la convirtió en un exitoso modelo de gestión, tanto así que hoy es estudiado en la prestigiosa Universidad Harvard.

Así que en esta ocasión, en homenaje a esta marca que enfrentó y venció a la más poderosa del mundo, Coca Cola, ofrecemos aquellas ocho razones por las cuales la Corporación Lindley se convirtió en una empresa admirada y no solo longeva. Y por supuesto, una de las marcas más recordadas por los peruanos.

8 razones del éxito de la marca Inca Kola

1. Es un negocio familiar que supo transmitir esa familiaridad de cara a los consumidores. Su compromiso con un conjunto de valores éticos la humaniza ante estos.

2. No pierde la juventud, aunque pasen los años.

3. Siempre está dispuesta a aprender, no se duerme en sus laureles ni da pie al conformismo.

4. La adaptación al cambio no es una virtud de uso ocasional sino, más bien, una actitud permanente.

5. Está orgullosa de ser peruana. Entiende al Perú como lo que es: una exquisita mezcla de cosas extraordinarias.

6. No discrimina ni pierde la humildad. Sabe que los peruanos no somos afortunados por tener sus productos, sino que ella es afortunada por estar en nuestras elecciones.

7. Sabe dónde está el corazón de su éxito: en sus trabajadores, indudablemente. Cultiva sus talentos, los atesora y retribuye como es debido.

8. Finalmente, las jerarquías tienen una función organizacional, pero no categorizan a las personas. La empatía es el pegamento que las cohesiona y las hace salir adelante.

Vía: elcomercio.pe