Cómo este joven que reprobó su examen escolar construyó un imperio inmobiliario

A la edad de 21 años, Giles Fuchs abrió su empresa de agentes inmobiliarios y hoy, a sus 57 años, es valorada en US$260 millones.

El día que el británico Giles Fuchs se enteró que había reprobado su examen de fin de secundaria (A-levels), recibió un claro mensaje de su padre. «Giles, espero que seas bueno con las manos«.

Esto sucedió luego que su familia se reuniera en la mesa del comedor para la cena donde no se tocó el tema el asunto mientras comían. Pero, luego de recogerse los platos, el joven Giles recibió tal mensaje que con la esperanza de demostrar que su padre estaba equivocado a pesar de las malas notas, al día siguiente tocó la puerta de la mayor cadena de agentes inmobiliarios en Northamptonshire, a unos 115 kilómetros al norte de Londres para pedir trabajo.

«Seré el mejor agente que hayan tenido», dijo el adolescente al gerente de aquella época. Hoy, convertido en un multimillonario de 52 años de edad, cofundador y jefe del servicio de alquiler de oficinas equipadas Office Space In Town (OSIT), Fuchs dice que los tres años que pasó trabajando para esa agencia inmobiliaria fue la base para ser un empresario exitoso, pues le enseñó cómo interactuar con la gente y cómo vender.

Así que con  la ambición de ser su propio jefe, a la edad de 21 años, en 1987, Fuchs abrió su empresa de agentes inmobiliarios, con un amigo, y cuyo negocio fue un éxito y siguieron muchas otras empresas muy rentables.

Negocios familiares

Hasta que en 2010 decidió unir fuerzas con su hermana Niki y lanzar OSIT, una empresa que se dedica al diseño de proyectos tan diferentes como el e-Commerce, deportes, nutrición, informática, logística y transportes que, luego de siete años de operaciones, goza de ingresos anuales de casi US$26 millones y cuyo valor como empresa está valorada en 260 millones de dólares.

Cabe anotar que OSIT tiene seis edificios en Londres y otros cuatro en otras partes de Reino Unido y cuyas «oficinas equipadas» ofrecen todo lo que un empresario o empresa necesitan para entrar en los negocios. Además del espacio de oficina, se proporcionan escritorios, sillas, acceso a internet, salas de reuniones e incluso personal de recepción en el que pueden confiar.

La primera oficina de OSIT se inauguró en enero de 2011 en la Torre Euston, en el centro de Londres, en espacios alquilados. Pero, un año después, OSIT comenzó a comprar sus propios edificios, luego de unirse a un fondo inmobiliario.

La decisión de Fuchs y su hermana de abrir esta empresa fue una forma para ellos de seguir la tradición familiar, ya que en 1979 su madre fundó el primer negocio de ese tipo en Reino Unido. Niki había asumido la administración del negocio de su madre, City Executive Centers, y Fuchs se le unió a inicios de la década pasada, antes de que el negocio se vendió en el 2005.

La primera oficina de OSIT se inauguró en enero de 2011 en la Torre Euston, en el centro de Londres, en espacios alquilados. Sin embargo, un año después, OSIT pudo comenzar a comprar sus propios edificios, después de unirse a un fondo inmobiliario.

Oficinas coworking 

Fuchs asegura que este desarrollo fue fundamental porque les permitió pasar de ser administradores de oficinas coworking, a una empresa de propiedades exitosa que, para diferenciarse de la multitud, sus interiores están diseñados de acuerdo a temas diferentes, y algunos podrían decir extravagantes, que van desde el juego de mesa Monopolio a Alicia en el país de las maravillas y el interior de un yate de lujo.

Fuchs señala que esto da a cada edificio un «carácter y personalidad» únicos. Y al ser dueño de los edificios, en lugar de alquilarlos, también ha facilitado que OSIT agregue instalaciones adicionales, como gimnasios, salones de belleza, cafeterías, bares y habitaciones de hotel.

En fin, si bien Fuchs no obtuvo muy buenos resultados en sus exámenes de fin de secundaria, ahora asegura que su padre está muy contento con lo que ha logrado.

Vía: bbc.com