Cómo se convirtió en emprendedor exitoso a los 66 años transformando basura en empaques biodegradables

Después de liquidarlo luego de 40 años de trabajo continuo, Paul Tasner fundó una empresa que convierte desperdicio biodegradable en empaques para uso comercial fáciles de reciclar.

¿Existe la edad ideal para convertirse en emprendedor? Son varios los ejemplos de jóvenes empresarios que han logrado tener fortuna, lo que nos lleva a la idea de ser exitoso a una edad temprana.

Sin embargo, la realidad es que no hay una edad límite para llevar a cabo su propio negocio. Así lo demuestra un ingeniero quien a sus 66 años de edad, y después de haber trabajado casi toda su vida para otros, se convirtió por primera vez en un empresario independiente.

Se trata de Paul Tasner quien después de recibir la liquidación por sus años de trabajo, a sus 66 años, fundó su propia empresa combinando su idea de negocio con su experiencia y pasión. Así que creó PulpWorks, una empresa que se enfoca en convertir desperdicio biodegradable en empaques para uso comercial fáciles de abrir y reciclar.

“He pasado casi toda mi vida haciendo exactamente lo que estamos haciendo aquí. Aunque lo hacía para mis empleadores, no para mí”, señala este ingeniero, hoy con 70 años de edad, quien tiene como patente un material alternativo de plástico conocido como Karta-Pack, el cual reemplaza el blister de plástico tóxico, peligroso y ubicuo de ciertas envolturas, por fibra de bambú comprimida.

Buscó inversión

En una charla en TED Talk, Tasnet revela que él quería construir su propio negocio al diseñar y fabricar con residuos embalajes biodegradables. Por ello que comenzó a buscar una inversión o un financiamiento.

Si uno va en busca de financiamiento, por lo general compite contra gente muy joven de la industria de alta tecnología, algo que puede ser muy desalentador e intimidante. Tengo zapatos más viejos que la mayoría de esas personas”, comenta.

Para él, la idea de crear un modelo de negocio atractivo para las empresas y que ofreciera una solución para el grave problema de contaminación y basura en el planeta, nació de su experiencia en ingeniería y su pasión por el medio ambiente. Sin embargo, era algo para ejecutarlo con mucho dinero.

Es por ello que después de ser despedido de la empresa, en San Francisco, Tasner se puso en contacto con Elena Olivari, una arquitecta dedicada a la sostenibilidad, y entre los  dos fundaron PulpWorks con una inversión inicial de 25 mil dólares para crear el primer prototipo, y que después de haber ganado más de 10 premios y reconocimientos, ellos lograron recolectar la cantidad de 17 millones de dólares en inversiones.

Tras ello, comenzaron con la construcción de la fábrica de producción para Karta-Pack, la base para los empaques biodegradables. Dicho modelo de negocios pasó de ser una idea ambientalista a una empresa valuada en 10 millones de dólares y cuyos productos se distribuyen a compañías en Europa, Asia, África, y América del Norte.

Sin duda que la historia de Tasner es el ejemplo ideal de innovación, superación y liderazgo donde además de romper el mito del «joven emprendedor exitoso», su empresa causa admiración por ofrecer una solución a un problema ambientalista.

Vía: expoknews.com