Historias de éxito: Fueron despedidos y hoy son millonarios

Estos acaudalados empresarios exitosos hoy agradecen haber sido despedidos de sus antiguos trabajos. Historias sorprendentes que comenzaron con el pie izquierdo.

Lo de Steve Jobs es una de las historias más conocidas en el mundo de los negocios con su increíble despido a pesar de ser el fundador de Apple. Claro; eso no fue impedimento para que fuese separado de su propia empresa en 1985.

Y el encargado de hacerlo fue el entonces CEO de Apple, John Sculley, quien varios años después admitió su error, pero justificó sus verdaderos motivos en aquel entonces: era un empleado rebelde, que organizaba reuniones a espaldas de la dirección y, al tener un fuerte carácter, originaba más de una disputa.

Hasta que en 1996, Apple compra neXT, la nueva empresa fundada por Jobs ante su despido de la marca de la manzana. Sin duda, fue una fusión generaría el retorno de su fundador lo que salvó de la quiebra a Apple en aquella época.

Michael Bloomberg y el riesgo

El pionero de las finanzas y tecnología y fundador de la compañía de información financiera Bloomberg LP; también sufrió un despido. Fue en 1981 cuando era socio de la banca de inversión Salomon Brothers donde, lamentablemente, nadie compartía demasiado su idea de computarizar los datos y análisis financieros. En aquella época la gran mayoría de los profesionales de finanzas no sabían cómo usar una computadora y, peor aún, no tenían una en su escritorio.

Esto sucedió porque las empresas  se resistían a la innovación porque la gente se siente más cómoda con lo que conoce que con lo que no conoce. «Mirar más allá del horizonte y asumir riesgos siempre fue el núcleo central de la cultura de la empresa, que incorporamos en la alcaldía de Nueva York y que nos esforzamos en difundir en cada nivel del gobierno«, asegura.

Por eso que para el ex Alcalde de Nueva York, tanto para el sector público como el privado, la innovación exige contratar a personas  creativas y empoderarlas para que asuman riesgos. «Los mayores fracasos de gestión, tanto en el ámbito de los negocios como en el gubernamental, no se deben a objetivos no cumplidos, sino a oportunidades perdidas«, admite finalmente.

Jack Bogle y la reinvención

Otro es el caso de Jack Bogle, inversionista, magnate de los negocios y fundador y presidente ejecutivo retirado de The Vanguard Group, la compañía de fondos mutuales de inversión más grande del mundo, quien en 1965, cuando tuvo como mentor a Walter L. Morgan, el fundador de Wellington Management Co., un día lo llamó y le dijo: “Quiero que hagas lo que sea necesario para poner en orden la firma”.

Bogle tenía 35 años y su primera medida fue fusionarse con un fondo de inversiones muy agresivo en Boston, con gerentes más jóvenes que el mismo Bogle. Parecía una medida acertada, pero se derrumbó, resultando ser pésimos administradores. Así que en 1974, el directorio de Wellington Management lo despidió.

Lo cierto es que los fondos de inversión tenían un directorio separado y Bogle los convenció  que no lo hicieran. «Hubo una pelea, que se resolvió con un acuerdo: yo continuaría como presidente y CEO de los fondos, que serían responsables de sus propias leyes, administración y contabilidad. Tenía que inventar un nuevo nombre. Así nació Vanguard Group», recuerda.

Vía: forbesargentina.com