La historia del hombre que fundó la empresa de helados hoy millonaria desde su cocina

Usó una máquina casera para crear una versión baja en calorías porque necesitaba comer menos azúcar. Hoy su marca, Halo Top, vende más que las líderes de la industria como Häagen-Dazs y Ben & Jerry’s.

Justin Woolverton, es el fundador y director ejecutivo de la marca de helados Halo Top, quien hace apenas unos años, suplicaba a los supermercados de Estados Unidos que incluyeran sus cajas de helado de bajas calorías entre sus productos congelados, ahora es la marca más vendida en dicho país.

Fue en el 2012 cuando las ventas de Halo Top, baja en grasas y en azúcar, estaban decayendo y las tiendas amenazaban continuamente con abandonarla. Pero el empresario con 38 años, no tiró la toalla. Con muy poco dinero para invertir en marketing, su empresa localizada en Los Ángeles había estado tratando de aumentar las ventas trabajando arduamente para promocionarse en las redes sociales.

Hasta que en el 2016, un periodista de la revista GQ escribió un artículo muy ingenioso sobre cómo al comer solamente dichos helados durante 10 días seguidos, bajo de peso. La historia se volvió viral y las ventas de Halo Top se dispararon.

Fue así que en ese año, la empresa vendió casi 29 millones de potes de helado, generando US$132 millones en ingresos y convirtiéndose en el helado más vendido en los Estados Unidos, superando a emblemáticos líderes de la industria como Ben & Jerry’s y Häagen-Dazs.

Nada mal para una pequeña empresa independiente que no tiene inversionistas externos, aparte de la familia y los amigos de Woolverton y su cofundador Doug Bouton.

Sus inicios

Antes de fundar Halo Top, Woolverton trabajaba como abogado corporativo en Los Angeles, pero fue un trabajo que lo desilusionó. La idea del helado surgió debido a las restricciones que él mismo debió incorporar a su dieta para controlar sus niveles de azúcar en la sangre.

Cuando estaba en su casa, en lugar de consumir cosas dulces, se preparaba un tazón de yogurt griego con fruta, al que agregaba el edulcorante stevia. Luego de comprar una máquina de helados por 20 dólares, le agregó la mezcla para ver qué sabor tendría. «Fue delicioso. Ahí me dije que si a mí me gusta, ¿por qué no le va a gustar a otras personas?», recuerda.

A partir de ahí, Woolverton comenzó a experimentar con los ingredientes, incluyendo reemplazar el yogurt con leche, para hacer que la mezcla se comporte más como helado cuando se congela, lo que permite que se produzca a gran escala. Lo cierto que el primer año fue un fracaso total, pero con su amigo Doug Bouton, otro ex abogado, a bordo del proyecto, lanzaron el negocio con dinero prestado de familiares y amigos, préstamos estudiantiles y cerca de US$200,000 en deudas con tarjetas de crédito.

Llega el éxito

Woolverton asegura que al no tener inversionistas de capital privado les ha dado más libertad. Y para promocionar la marca en las redes sociales en sus comienzos, a Woolverton se le ocurrió una idea novedosa: contratar a estudiantes universitarios locales para que envíen cupones de Halo Top a personas con muchos seguidores en YouTube e Instagram que publican sobre salud y estado físico.

Sin duda que eso fue una gran estrategia de marketing. Y como señala Alex Beckett, director asociado global de alimentos y bebidas del grupo de investigación Mintel, el uso continuo que ha hecho Halo Top de las redes sociales ha sido un componente clave de su éxito, pues realzó su atractivo como una opción cool e intrépida a las marcas de helados globales con presupuestos publicitarios más grandes.

Y luego llegó el artículo de la revista GQ que luego de hacerse viral, Halo Top disfrutó de un aumento en las ventas tan meteórico que la empresa tuvo problemas para mantenerse al día con la demanda, a tal punto que por primera vez la gente compraba tres, cuatro o cinco frascos a la vez. «Se había convertido en el primer helado que las personas podían comer diariamente», asegura Woolverton

Su éxito también ha llevado al lanzamiento de muchas otras marcas rivales de helados bajos en calorías, como el de Breyers Delight de Unilever o la gama «Moo-phoria» de Ben & Jerry’s.

Lo cierto que el añoa pasado, la empresa se lanzó en Reino Unido y actualmente exporta a países como Australia y Singapur.  ¿El sueño de Woolverton? Que dentro de cinco años Halo Top sea una de las marcas de helados más grandes del mundo.

Vía: bbc.com