La increíble historia del drogadicto sin hogar que se convirtió en millonario

Trece años fue el tiempo que tardó Khalil Rafati en dar un giro de 36 grados a su vida, luego de vivir en las calles de Los Ángeles, adicto a la heroína y con una existencia que parecía no tener salida. Pero, ¿cuál fueron las claves para convertirse en millonario?

Como autor del libro «I forgot die», Rafati demuestra que con esfuerzo y lucha, todo es posible. Khalil, natural de Ohio, se mudó a Hollywood para intentar ser actor, pero fracasó cayendo en una espiral de alcohol y drogas que casi termina con su vida en el 2001 a causa de una sobredosis de heroína, pero afortunadamente, los médicos le salvaron la vida. Tenía 33 años y pesaba 49 kilos.

Luego de  varios sucesos, Rafati quiso dar un cambio radical a su vida decidiendo dejar las drogas, luego de dormir en cajas de cartón en calles y parques en Los Ángeles, como fue el caso de otras historias inspiradoras de emprendedores que empezaron de cero.

Así que luego de superar su adicción consiguió un empleo para pasear perros y comenzó a luchar por ayudar a aquellas personas que lo estaban pasando terriblemente mal por culpa de las drogas.

De pasear perros a empresario

Con este trabajo, Rafati comenzó a ahorrar y en el 2007 pudo alquilar una casa abriendo su propio centro de rehabilitación, Riviera Recovery, para clientes que pagaban 10,000 dólares al mes para la estancia y los programas de rehabilitación. «Así pude ahorrar 80 mil dólares en ocho años. Trabajé arduamente, siete días a la semana, 16 horas al día«, recuerda.

Por aquella época se encontró con un amigo hippie quien comenzó a enseñarle sobre los beneficios de las vitaminas y comida orgánica, una idea que caló profundamente en la mente de Rafati, por lo que decidió fundar una empresa de zumos y productos naturales que inicialmente estuvo dirigido para los enfermos de Riviera Recovery con el objetivo de aportarles energía y comida saludable.

Así que sus smoothies (zumos) pronto ganaron fama por lo que muchos residentes de la zona de millonarios de Malibú empezaron a comprarlos. Fue así que en el 2011 fundó Sunlife Organics y el éxito fue inmediato: alcanzó el millón de dólares en ventas el primer año.

Ante el enorme éxito alcanzado, Rafati vió la manera de cómo abrir una franquicia exitosa en la zona, que se ha extendido a diversas áreas de Los Ángeles y planea para el próximo año abrir 100 sucursales en Estados Unidos.

Así que hoy a sus 49 años es millonario y viaja en jet privado. Sin duda una fascinante historia de superación que pocos pueden alcanzar para triunfar en la vida.

Vía: entrepreneur.com