8 secretos para ser un gran orador según el creador de charlas TED

El fundador de la mayor red de conferenciantes de la era de Internet ofrece sus consejos secretos para dar un buen discurso.

Chris Anderson es el presidente de TED (acrónimo de “Tecnología, Entrenimiento y Diseño), una asociación sin ánimo de lucro famosa por su congreso anual (TED Conference) y sus TED Talks que cubren un amplio espectro de temas.

Sus conferencias, siempre de corta duración y de acceso libre en internet han sido vistas más de 1000 millones de veces y han sido traducidas a 80 idiomas. Lo cierto es que Anderson, autor del libro «Charlas TED: la guía oficial TED para hablar en público» ofrece las claves de la comunicación en público, aprendidas durante su trabajo con cientos de personalidades que han pasado por las conferencias.

1. Centrarse en lo que se va a dar al público

Muchas veces quienes dan una charla lo entienden al revés: quieren recibir, no dar. En opinión de Anderson este enfoque egoísta no funciona, ni al comunicar ni en el resto de ámbitos de la vida. La misión número uno del orador es transmitir algo valioso a quienes escuchan.

2. Cualquiera con una idea potente puede dar una charla potente

Cualquier persona puede ser un gran orador si tiene algo valioso que compartir. Eso es lo principal y está por delante de la presencia escénica, la confianza en uno mismo o la fluidez del discurso.

3. Ser auténtico

En el escenario, el objetivo es ser uno mismo. Porque no existen dos personas iguales y la diferencia es lo que hace valioso a quien habla en público. Se trata de poner en valor la singularidad.

4. Conectarse con el público rápidamente

Cuanto antes se conecte con el público, mejor discurrirá la charla. Anderson comparte algunas ideas: saludar y mostrar cercanía, establecer contacto visual con el público, sonreir, mostrar vulnerabilidad, tener humor y dejar el ego en casa.

5. Decir algo con sentido

El objetivo de una buena charla es reconstruir en la mente de los oyentes una idea que se crea que es importante para ellos. Por tanto, lo primero es tener algo que decir; y lo segundo, que tenga sentido.

6. Compartir la pasión

Las personas apasionadas siempre generan seguidores apasionados. La inspiración no se busca, se conquista. No se puede demostrar pasión si no se siente pasión por lo que se habla. Esta es la norma del buen orador.

7. No autopromocionarse

Los mayores enemigos de un conferenciante son, sin duda, el ego y la soberbia que arruinan cualquier charla. El orador  no es importante, sino las ideas y lo que ellas pueden hacer por el público.

8. Ensayar

Steve Jobs todo lo hacía fácil sobre el escenario al exponer. Y lo hacía fácil porque había ensayado hasta la saciedad. Se sabe que dedicaba horas a preparar sus presentaciones antes del lanzamiento de cualquier producto de Apple. Así que ensayar permite, además, controlar el tiempo, cosa que muy pocos oradores hacen y que es una muestra de respeto con la audiencia.

Vía: la informacion.com