La asombrosa historia de Bibendum, el muñeco de Michelin que cumple 120 años

Una de las mascotas corporativas más reconocidos del mundo está de aniversario. Y lo hace manteniéndose tan joven como el primer día.

No se trata de ser el símbolo universal de una marca de neumáticos, sino también es un icono de la cultura popular que ha trascendido generaciones.

Se trata de Bibendum, el muñeco de Michelin, una genial creación publicitaria de principios del siglo 19 que hasta la Real Academia Española, ha aceptado como término para definir a esos kilos que sobran en e cuerpo y que todos desean esconder durante el verano.

Precisamente, a 120 años de su creación, presentamos 10 datos curiosos:

1. La «mascota» nació casi por casualidad. La idea del divertido muñeco se le ocurrió al propio Edouard Michelin al observar un montón de sus neumáticos apilados en un almacén. «Si tuviera brazos parecería un tipo gordito«, comentó en aquella época.

2. En 1897, Michelin pensó que había llegado el momento que su empresa tuviera una imagen y un eslogan y contactaron con el ilustrador Marius Rossillon, O’Galop, en busca de ideas, quien presentó a los empresarios un esbozo que había realizado para una cervecería muniquesa y que le habían rechazado. Mostraba a un gordito borrachín bávaro a punto de zamparse una pinta de cerveza. Para André ….¡ese borrachín era igual que su muñeco de neumáticos!  Así que O’Galop diseñó el primer cartel publicitario de la historia de Michelin en 1898; un gordinflón hecho de neumáticos que brinda a nuestra salud con una copa llena de clavos bajo el lema «Nunc est bibendum».

3. La expectación que despertó el muñeco fue inmediata. Y como orgulloso padre André Michelin quiso que se le pareciera un poco, de modo que al personaje se le añadieron tres de sus rasgos más significativos: un anillo, un cigarro y unos enormes anteojos redondos. Luego, durante la carrera París-Ámsterdam-París, André Michelin fue a saludar a un corredor local, Charles Thery, quien al verlo, comenzó a exclamar divertido: «Bibendum, Bibendum». El muñeco de neumáticos ya tenía nombre y sería recordado para siempre.

4. En diciembre de 1898 la popularidad del personaje había crecido ya tanto que los Michelin aprovecharon el Salón de la Bicicleta de París para mostrar al público su primer Bibendum.

5. Una de las razones principales del éxito del Bibendum fue su versatilidad. Al ser una figura antropomórfica Michelin podía personalizarlo prácticamente a gusto de cada mercado. En el Reino Unido fue un gentleman con bombín, en Italia un aristócrata, en los Estados Unidos un cowboy, etc.

6. En 1925, en Clermont-Ferrand -la sede central de Michelin- diseñaron un muñeco más delgado, de gesto más amable y más cercano a un personaje de dibujos animados. A partir de ese momento, Bibendum pierde su esencia peso. Y fue en 1998, año del centenario del muñeco, que Michelin decide borrar cualquier referencia al sobrepeso en su popular icono, lo adelgaza aún más y Bibendum adquiere un rol más dinámico y deportista que mantiene en la actualidad.

7. La popularidad del simpático muñeco llegó a ser tal que su imagen se utilizó en marcas de cigarrillos, chocolates e incluso hubo orquestas que crearon bailes estrambóticos imitando sus movimientos.

8. A finales del 2017 Michelin decide duplicar al Bibendum y crear dos versiones diferentes; una para la estricta promoción comercial de los neumáticos -más convencional- y otra más corporativa destinada a estar presente en todas aquellas actividades lúdicas, culturales y solidarias en los que está involucrada la multinacional francesa.

9. En el año 2000 el Bibendum de Michelin fue proclamado como el Mejor Logotipo del Mundo por el Financial Times y la revista Report on Bussines. El propio Salvador Dalí  siempre lo consideró una obra comercial casi perfecta y tenía varias versiones del Bibendum repartidas por su casa de Port-Lligat.

10. Una de las preguntas más repetidas sobre Bibendum es la de por qué es blanco si está hecho de neumáticos. En realidad el simpático logotipo es del color adecuado porque en los primeros neumáticos eran de color gris claro, pero ante el desgaste y la suciedad de la carreteras que lo oscurecía, así que Bibendum debía ser de un blanco impoluto que simbolizara buena salud y juventud.

Vía: iprofesional.com