Mundial Rusia 2018: Suecia ganó, pero todos recuerdan a Zlatan Ibrahimovic

Si no hubiera encontrado el fútbol, hubiera terminado en prisión. Esta es la historia de la estrella del fútbol sueco quien puede ofrecer ciertas lecciones de liderazgo para emprendedores.

Zlatan Ibrahimovic nació en Suecia, de padres inmigrantes de la ex Yugoslavia, donde su madre trabajaba haciendo limpieza y su padre era conserje y adicto al alcohol.

Se cuenta que la refrigeradora a menudo no contenía nada más que cerveza, y el pequeño Zlatan y sus hermanos debían arreglárselas por sí mismos para comer. En más de una ocasión intervinieron los servicios sociales. Pero, si no hubiera encontrado el fútbol, reconoció Ibrahimovic alguna vez, hubiera terminado en prisión.

Y es que de pequeño era un ladrón talentoso; había aprendido a forzar cerraduras y robar bicicletas. Lo cierto es que aquel niño hosco e introvertido aprendió a volar solo. Hoy es millonario, adicto a los videojuegos, a los tatuajes y a la velocidad.

Lo cierto es que a pesar que se retiró de la selección sueca en el 2016, hoy, todos lo recuerdan como el líder nato que fue Zlatan. Precisamente, hubieron algunos carteles en el estadio de San Petersburgo con su nombre donde la selección de Suecia derrotó por 1-0 a Suiza, logrando avanzar a los cuartos de final en el Mundial Rusia 2018.

Y como el caso de otras estrellas del fútbol mundial, hay ciertas lecciones de liderazgo que rescatar de Zlatan Ibrahimovic para emprendedores:

1. Tener talento

El sueco es un estandarte en lo que a técnica se refiere, pero también lo es por su humildad, personalidad y tesón, que le permitieron no darse por vencido cuando era apenas un niño rodeado de penurias económicas y abusos de sus padres para consagrarse como uno de los mejores jugadores del mundo. De esta manera, un líder debe poseer la idoneidad en el área en que esté trabajando y la suficiente disciplina para seguir mejorando siempre.

2. Tener rapidez de pensamiento

Zlatan no sólo destacó por ser el mejor futbolista sueco de la historia y un emblemático goleador de su selección, sino que su picardía, inteligencia y determinación dentro de la cancha lo consagraron como un ganador nato.

3. Tenacidad, honestidad y sacrificio

Ibrahimovic jugó con cuerpo y alma dejando como popularmente se dice “todo en la cancha”, para finiquitar los logros colectivos. Líderes natos si los hay; Zlatan es un ejemplo de templanza y carácter que son cualidades indispensables para fomentar y mejorar el liderazgo.

4. Tener visión del mercado

El astro sueco y hoy jugador del Galaxy de Los Angeles está catalogado como uno de los mejores futbolistas de Europa, debido a su excelente visión de juego, la capacidad de análisis en velocidad y su intachable técnica.

Y así como sucede en la cancha, en cada momento clave de un emprendimiento es necesario contar con un líder que posea una correcta visión del mercado, y que realice un análisis minucioso conforme van aconteciendo los sucesos.

Vía: merca20.com