Yara y la búsqueda del éxito como refugiada

En la necesidad está la creatividad y la búsqueda incesante de superación. De esa sentencia ofrece testimonio una refugiada siria establecida en Amberes, Bélgica, donde emprendió un negocio de cocina para conquistar el paladar de los belgas y tener un segundo comienzo, luego del drama que implicó el desplazamiento forzado desde Oriente Medio.

El portal del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) reseña las vivencias de la empresaria siria Yara Al Adib, quien se acompaña de un grupo de cuatro mujeres en un establecimiento que lleva por nombre ‘Desde Siria con Amor’, donde se ofrece variedad de comida siria, con el fatayer como protagonista, entendido como un pequeño pastel relleno con espinaca y piñones.

Yara y su equipo, todas refugiadas originarias de Siria, se prepararon con entusiasmo para la gran apertura de su primer sitio permanente: una cocina y un servicio de comida para llevar en un suburbio de Amberes. El trascendental episodio representa la evolución de una idea, considerando que anteriormente estuvieron en un puesto callejero.

ACNUR y la OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, lanzaron un plan de acción para ampliar las oportunidades de empleo para los refugiados. El documento no solo identifica los desafíos, oportunidades y buenas prácticas en la integración de refugiados al mercado laboral, sino que también ofrece una lista de acciones concretas para respaldar el empleo exitoso de refugiados.

La idea de Yara

En este contexto, Yara tuvo la idea del negocio de catering al considerar la mejor manera de ayudar a los muchos recién llegados a Bélgica en el verano boreal del 2015. Por experiencia propia, ella sabía que trabajar sería un ingrediente vital en su integración económica y social.

Enfocó su idea en amas de casa, a quienes les sería más difícil adaptarse socialmente y hallar trabajo. Estaba segura de que el valor agregado sería la cocina, una habilidad que la mayoría de los sirios da por sentado pero que podría ser útil en un negocio de catering.

La emprendedora construyó su equipo acercándose a mujeres sirias que veía en la calle. Tras un exitoso período en un mercado, las órdenes fueron en aumento por múltiples razones: casamientos, bautismos, fiestas de Navidad y Año Nuevo, grandes eventos corporativos. El nivel del inesperado éxito de la nueva empresa sorprendió al equipo y transformó sus vidas.

“Me sentía triste antes de tener este trabajo”, dijo la chef principal en ‘Desde Siria con Amor’, Sabah Fadhel, de 47 años, quien huyó con su esposo y sus dos hijos cuando la guerra llegó a su hogar en Alepo en 2015. “Es difícil dejar atrás tu país, tus recuerdos”.  

“Pero ahora estoy haciendo algo que amo, y sé cómo hacer. En Siria, hacer esta comida para mi familia era una tarea más de todos los días. Aquí, cuando escucho a las personas decir gracias, esto estuvo delicioso, me siento bien”, añadió.

“No somos una carga”

Yara dijo que el proyecto, que ha atraído a una multitud de simpatizantes, entusiasmó a los belgas dispuestos a recibir a los recién llegados, pero inseguros de cómo ayudar. Al mismo tiempo, envía un fuerte mensaje de que los refugiados pueden ayudarse unos a otros y contribuir a las comunidades que los acogen.

“Sé que no voy a convencer a los escépticos solamente con la cocina. Les quiero mostrar que estamos contribuyendo, que estamos devolviendo lo que recibimos, igual que ellos. No somos una carga, eso es lo que realmente quiero enfatizar”, agregó.

Vía: acnur.org/