Cómo puedes aumentar tu productividad personal al dejar de hacer estas dos cosas

Si lo que se desea es realmente aumentar la productividad hay que enfocarse en hacer las actividades que son importantes y que traen resultados, y dejar de hacer las que no.

Todas las personas sin duda que siempre desean ser más productivos de lo que son actualmente. Y para ser más productivos y tener más resultados  no hace falta que se transformen en máquinas, ni que dejen de dormir, de revisar el mail o las redes sociales.

Precisamente, llevándolo al campo de Recursos para Pymes, la productividad personal ha sido siempre uno de los temas que más interés despierta por lo que existen gran cantidad de estrategias y herramientas para buscar la fórmula adecuada para aumentar la productividad.

En ese caso, la mejor forma de aumentar esa productividad personal es que antes de empezar una tarea o emprendimiento, lo mejor es dejar caer el peso inútil. Y eso se traduce en dejar de hacer cosas:

1. Dejar de buscar la herramienta perfecta

La gran mayoría de emprendedores y profesionales andan detrás de la nueva herramienta que promete aumentar la ansiada productividad personal.  Por eso que cuando sale al mercado alguna app, lo están probando, perdiendo la mañana en trasladar todas las tareas y proyectos desde la antigua aplicación. Por supuesto que luego de desvanecerse el interés, todo vuelve a la normalidad y se vuelve a empezar.

Si la persona se identifica con esto, lo cierto es que es más común de lo que parece. En ese caso, la solución es dejar de buscar, porque tal búsqueda solo profundiza en un error común de la productividad: pasar más tiempo organizando tareas que haciendo esas tareas.

¿Ls solución? Usar una aplicación de calendario. Es el formato que mejor funciona, el más conductivo a lo que tiene que hacer, recordar a tiempo qué se tiene que hacer, cuándo e incluso cómo. Google Calendar es una buena opción entre las mejores herramientas que ofrece Google, pero si preocupa la privacidad y demás cosas, se puede explorar opciones.

2. Dejar de buscar el sistema de productividad perfecto

Lo mismo que se ha comentado para las aplicaciones vale para los sistemas. Todo el mundo parece haber descubierto el sistema perfecto de organización. No es así. Al final, ninguno, como en el caso de las apps, acababa de funcionar a la perfección. Pero, ¿por qué sucede esto?

La realidad es que la productividad personal tiene que ver más con factores psicológicos y emocionales que con un modo supuestamente correcto de hacer las cosas. ¿La solución? Si el sistema que sigue es genial para uno mismo, hay que seguirlo. Sino es así, como en el punto anterior, hay que abandonarlo.

Así que al no existir una aplicación que sea la respuesta a nuestras oraciones, tampoco hay un sistema. ¿Y qué hacer? Dejar de complicarse la vida. Porque después de pasar mucho tiempo intentandolo, francamente, todo se resume en saber hacer dos cosas: priorizar, es lo más importante y delegar. O si no se tiene en quien delegar y aprender a dejar de intentar hacerlo todo.

Porque muchas veces no es hacer más, sino hacer menos, que es la solución que se está buscando. Si se entiende qué es lo prioritario, solamente se tiene que ponerlo cada vez más temprano en el calendario, dentro del día que toca hacerlo.

Vía: recursosparapymes.com