Movimiento Slow Living, la fórmula para tener una mejor calidad de vida

¿Qué te parece la idea de comenzar a vivir a un ritmo que te permita disfrutar de lo que haces? Aquí te explicamos cómo hacerlo.

La mayoría de la gente está acostumbrados a vivir una ajetreada y estresante vida por lo que disfrutar el presente y todo lo que se hace resulta bastante complicado. Sin embargo, existe una solución para poder de cambiar el estilo de vida.

Se trata del Slow Living, un movimiento que defiende un cambio de la vida actual hacia la desaceleración y un mayor disfrute para mejorar la calidad de vida. Es decir, esta corriente cultural supo captar la delicia detrás de la lentitud, convirtiéndola en un modo de vida que ha encontrado muchos adeptos en todo el mundo, antes asolados por una vida vertiginosa y llena de estrés.

Así que el movimiento “slow” pretende dar respuesta a preguntas como:

  • ¿Por qué se vive con tantas prisas?
  • ¿Cómo curar esa auténtica dependencia ante el tiempo?
  • ¿Es posible poder hacer las cosas de otra manera, con más lentitud?

Entonces, el Slow Living propone controlar el tiempo antes que vivir sometidos a su tiranía, priorizando el disfrute de actividades que repercuten en el desarrollo integral de la persona: comer los amigos, dar un paseo por el parque o dormir una siesta.

Así que la filosofía de vida “slow” puede ser una utopía, pero en la práctica anima a dejar de pisar el acelerador y vivir al ritmo de un caracol que, precisamente es su logotipo, pues representa gráficamente su apuesta por una vida lenta, sostenible y más humana.

Cabe anotar que este movimiento nace en Italia en los años 80 relacionado con la alimentación y como respuesta a la llegada de McDonald’s a Europa, sin embargo, pronto se extendió a otras esferas y terminó abarcando el trabajo, el ocio y la vida en general; así es como nació el concepto Slow Living o Slow Life.

¿Cómo lograr bajar la velocidad de tu vida y disfrutarla a cada instante?

La persona que se someta al slow life debe hacer pequeños cambios para que el proceso sea más fácil. Por ejemplo, si es la típica persona que se sirve una taza de café y se pone a leer sus correos electrónicos, ahora debe de disfrutar esa taza de café combinándolo con algo que quizás le gusta hacer pero no dedica mucho tiempo; como leer un libro

Así que si la persona siente que todo va demasiado deprisa y que está perdiendo momentos preciosos con la familia, se siente una vida saturada en la oficina y las redes sociales y no se sabe por dónde empezar el cambio, aquí ofrecemos algunas ideas:

– Cuidar el descanso tanto como se cuida la actividad laboral, ¿cuántas hora se duerme? ¿cómo es la calidad del sueño?

– ¿Cómo se anda en el estrés? Hay que trabajar la aceptación y la gratitud, ambos conceptos ayudarán a gestionar mejor la vida.

– Cuidar las relaciones.; es decir, no solamente con los compañeros de trabajo, con la pareja, cuidar también la relación con uno mismo.

– Practicar la atención plena en todo lo que ocurre, tanto fuera como dentro de la propia persona.

– Construir una buena base de motivación y hacer las cosas con amor.

– Procurarse una paz interior estable que permita gestionar las emociones desde la calma.

– Trabajar la autoestima y autoconfianza y, definitivamente, ¡conocerse a sí mismo!

En fin; el tiempo es una de las cosas más preciadas que se tiene en la vida y cada hora que pasa no regresa. la propia persona es el único dueño de su vida y quién podrá cambiar sus hábitos y costumbres y de la forma de vivirla y disfrutarla.

Vía:thehappening.com/enbuenasmanos.com